Desde Casas de Luján accediendo por la CM-3101 el viajero llega a Belmonte, localidad que conserva un extraordinario conjunto monumental, con importantes edificios civiles y religiosos, además de un impresionante recinto defensivo compuesto por su castillo, murallas y puertas.
Los parajes de los alrededores hasta Mota del Cuervo, se encuentran todavía cubiertos por las siluetas de esos molinos centenarios que necesitaron la fuerza del viento para vencer a Don Quijote, y que les hicieron universalmente conocidos.
Muy pronto, llegaremos a El Toboso, donde la hermosa Dulcinea vivía ajena a la locura que causaba su belleza y ahora es posible visitar en el Museo Cervantino, las numerosas ediciones que allí se exponen de El Quijote.
De la población de su amada Dulcinea llegamos a Campo de Criptanadonde se encuentran los famosos molinos contra los que luchó Don Quijote según la novela de Cervantes. Los molinos de Campo de Criptana se pueden considerar, por tanto, como la principal seña de identidad de La Mancha, así como una de las imágenes que mejor identifican España en el mundo.+ información